Hacia una definición de la política contemporánea
 
Mta. Gabriela De la Paz
Maestra en Estudios Diplomáticos
gabydelapaz@yahoo.com

El siglo XX terminó con un consenso en Occidente en torno a la democracia como el mejor sistema de gobierno, por su eficacia y porque las experiencias con las autocracias dejaron un saldo negativo.
El Estado-Nación es uno de los productos que la Modernidad heredó al mundo, sin embargo, a medida que
la Modernidad se transforma y evoluciona, lo mismo ocurre con el Estado-Nación, el cual se ha visto afectado por los cambios en la economía mundial, los medios de comunicación y la sociedad civil. A tal grado, que en la década de 1990 comenzó a hablarse de su desaparición, o al menos, su modificación. Muchas de las funciones tradicionales del Estado pasaron a manos de las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) y las corporaciones transnacionales sobrepasaron sus
límites para jugar un papel preponderante en la globalización.
La democracia que se ejerce en Occidente es la democracia liberal: una forma de dominio democrático que equilibra el principio de gobierno limitado y el de elecciones competitivas y regulares, caracterizada por un gobierno constitucional basado en reglas formales y legales; la garantía de libertades civiles, y derechos individuales para todas las personas; la
fragmentación de las instituciones (sistema de pesos y contrapesos); la celebración de elecciones regulares (una persona, un voto, un valor); competencia entre partidos y pluralismo político; un gobierno independiente de intereses y grupos organizados; y una economía de empresa privada organizada mediante líneas de mercado (Andrew Heywood, Politics, Londres, MacMillan Press, 1997).
Como todo el proyecto de la Modernidad, la democracia también está en crisis. Los escándalos de los políticos han llevado a un declive de la confianza de la gente en sus líderes y los partidos políticos. Asimismo, los gobiernos han desilusionado por su incapacidad para enfrentar o cumplir satisfactoriamente con temas como el desempleo permanente, la pobreza, el crimen, los programas de bienestar, la inmigración, la corrupción y los impuestos.
Los regímenes antidemocráticos del siglo XX florecieron en el período de entreguerras por todo el mundo (1919-1939): comunismo, fascismo, nazismo y dictaduras militares. A partir de 1989, los enemigos de la democracia principalmente son el nacionalismo fanático y el fundamentalismo religioso.
El Estado-Nación es una asociación política que establece una jurisdicción soberana dentro de fronteras territoriales definidas, caracterizadas por el monopolio de la violencia legítima. Sin embargo, en los últimos años las telecomunicaciones y la economía global tienden a desaparecerlo. Por un lado, el internet permite que aflore y se expanda el nacionalismo en las naciones débiles, mientras que las telecomunicaciones favorecen la independencia y los Estados se unen en bloques. Por otro, la economía global tiende a unificar monedas, patrones de consumo y métodos de producción, reduciendo la influencia de
los gobiernos locales en este proceso y fortaleciendo el papel de las corporaciones transnacionales.
La sociedad civil también se rebela y actúa como un ente autónomo frente al Estado, llenando el vacío que deja. Las ONGs tienen cada vez mayor independencia y fortaleza para actuar a nivel nacional e internacional.
La política contemporánea refrenda la democracia a la vez que la cuestiona, intenta expandirla como la llave que abre sistemas políticos y economías, que libera sociedades y que es la base para su adecuación a las
nuevas necesidades del siglo XXI. (Referencia a Leslie Lipson, La filosofía de la democracia).
 
Recomedaciones:
Democracia:

Leslie Lipson, La filosofía de la democracia
http://www.mty.itesm.mx/dch/deptos/ri/ri95-801/lecturas/lec036.html
José Vidal-Beneyto, La posdemocracia en siete paradojas
http://www.mty.itesm.mx/dch/deptos/ri/ri95-801/lecturas/lec027.html
Sistemas e ideologías políticas:
Enrique Neira, El saber del poder
http://www.mty.itesm.mx/dch/deptos/ri/ri95-801/lecturas/lec063.html
Antonio Calero M., ¿Porqué hay partidos políticos?
http://www.mty.itesm.mx/dch/deptos/ri/ri95-801/lecturas/lec196.html
Nuevo orden mundial:
Ignacio Ramonet, ¿Hacia qué nuevo orden mundial?
http://www.mty.itesm.mx/dch/deptos/ri/ri95-801/lecturas/lec216.html
 
Bibliografías:
1) Dahl, Robert A., On Democracy, New Haren & London, Yale University Press, 1998.
2) Held, David, La democracia y el orden global. Del Estado moderno al gobierno cosmopoilta, Barcelona, Paidós, 1997.